✓Duplicás el ticket sin duplicar la clienta
Ya está sentada en tu silla. Conseguirla fue lo caro: ofrecerle el segundo servicio no cuesta nada.
Accedé a 40 videos guiados y 6 módulos paso a paso, para dominar cejas y pestañas — conseguir tus primeras clientas y ganar más de $350.000 ARS en 7 días.
Le hiciste las cejas, quedó contenta, y te pregunta si también hacés pestañas. Le decís que no. La ves anotar el número de otra en el celular.
Saca el celular para transferirte y pregunta cuánto es. Decís un número más bajo del que pensabas. O decís «dejá».
La clienta confió y cerró los ojos. Y vos no sabés si el molde es el correcto ni cuántos minutos son.
Uno sale $140.000, otro $32.990, otro no dice el precio. Todos prometen lo mismo y ninguno muestra quién enseña.
No es que te falte pulso. La formación viene partida.
La clienta que se hace las cejas es la misma que se hace las pestañas. Cuatro razones para aprender las dos.
Ya está sentada en tu silla. Conseguirla fue lo caro: ofrecerle el segundo servicio no cuesta nada.
Las academias venden cada técnica por separado desde $45.000. Acá tenés las dos formaciones completas por bastante menos que una.
Los servicios se repiten cada 4 a 8 semanas. No vivís de conseguir clientas nuevas: vivís de las que ya tenés.
Los insumos de un servicio salen entre $4.000 y $8.000. Lo que cobrás por encima de eso te queda a vos.
Cada técnica con su diagnóstico, sus contraindicaciones y su precio — las dos, en una sola formación




















+ 30 clases más esperándote adentro
No hace falta experiencia previa ni local. Elegí la que se parece a vos.
El curso empieza desde cero y explica cada técnica paso a paso. Antes de la pinza aprendés a leer el rostro, que es lo que ningún tutorial suelto te da.

Cada vez que decís «eso no lo hago» estás mandando a tu clienta a otro gabinete. Acá completás la mirada y dejás de partir el servicio.

No buscás dejar todo: buscás algo en paralelo que rinda. Un perfilado de 45 minutos se cobra $22.500 en CABA, y la clienta vuelve cada 4 a 8 semanas.


La misma lectura de proporciones decide el diseño de la ceja y el molde de la pestaña. Un diagnóstico, dos servicios.

Perfilado y laminado en cejas; lifting en pestañas. Con tiempos, moldes, errores frecuentes y cuándo NO hacerlo.

Calculás cuánto cobrar cada servicio sin regalar tu trabajo. Ya no sabés hacer media mirada: tenés un oficio con precio.
+40 clases repartidas en las dos formaciones. Deslizá para verlas.
Formación en cejas

Antes de la técnica
Formación en pestañas
Cada técnica trae sus errores frecuentes y sus contraindicaciones — cuándo NO hacerla. Es lo que separa un trabajo lindo de una clienta lastimada.
$104.960 de valor, incluidos hoy. Son capacitaciones que se venden por separado.
Bonus 1Cómo maquillarte sola desde cero: piel, cejas, ojos y labios en pasos cortos, con lo que ya tenés en el neceser. Mata el «se me nota que no sé maquillarme» justo cuando te sentás frente a una clienta.
Bonus 2Qué evaluar antes de elegir un proveedor, cómo comparar calidad y precio, y cómo evitar compras innecesarias. Mata el miedo a fundirte en insumos antes de cobrar.
Bonus 3Cómo aprovechar la luz y el encuadre para sacar fotos profesionales con tu celular. Mata la comparación con las fotos editadas de Instagram.
Bonus 4Respuestas claras, cómo comunicar precios sin miedo y seguimiento sin resultar invasiva. Mata el nudo en la garganta cuando preguntan cuánto es.
Un solo pago, o 3 cuotas sin interés. Acceso de por vida.
Dos formaciones + los 4 bonos

Curso 65.990 + bonos 104.960 = total por separado 170.950 · Hoy 19.990. El certificado acredita la formación realizada; no es una matrícula habilitante — ningún curso privado lo es. No prometemos ingresos garantizados: los resultados dependen de la práctica y la dedicación de cada persona.
Capturas sin filtro del grupo de alumnas


Resultados individuales. No garantizamos ingresos ni cantidad de clientas.
Reseñas de quienes ya hicieron las dos formaciones. Estas son algunas.
Pensé que por el precio iba a ser algo súper básico, pero me sorprendió la cantidad de contenido. Lo bueno es que puedo avanzar a mi ritmo y volver a mirar las clases cuando necesito.
Mi mayor miedo era no saber cuánto cobrar cuando empezara. Me gustó que no se quedara solamente en la técnica, sino que también explicara esa parte.
Yo ya había visto un montón de tutoriales gratis y sentía que siempre me faltaba algo. Acá pude seguir un orden y entender cosas que antes hacía medio a prueba y error.
Pensaba que necesitaba comprar un montón de cosas antes de empezar. Primero quise aprender bien qué necesitaba y eso me ayudó a no gastar plata de más.
Lo que más me frenaba era pensar “¿y si le hago mal las cejas a alguien?”. Me sirvió mucho aprender el procedimiento completo y qué cosas tener en cuenta antes de hacer un servicio.
No tengo local y pensaba que eso iba a ser un problema. Después entendí que podía empezar de manera mucho más chica, sin tener que montar un salón entero.
Trabajo durante el día y no tenía tiempo para ir a una academia. Poder entrar a las clases cuando tengo un rato fue justamente lo que necesitaba.
Siempre pensé que para hacer esto profesionalmente tenía que dejar mi trabajo. Ahora lo veo más como algo que puedo sumar de a poco para generar un ingreso extra.
Me daba vergüenza empezar porque veía trabajos increíbles en Instagram y pensaba que nunca me iban a quedar así. Entendí que primero tengo que aprender la técnica y practicar, no compararme con fotos terminadas.
Lo que me convenció fue que no tenía que esperar semanas para ir viendo las clases. Tener el contenido disponible me permitió organizarme según mis tiempos.
Yo ya perfilaba las cejas de mis amigas gratis. Siempre me decían que debería cobrar, pero no sabía cómo convertirlo en algo más serio. El curso me ayudó a verlo de otra manera.
Antes pensaba que había demasiadas chicas haciendo cejas y que ya estaba todo saturado. Después entendí que lo importante es aprender a hacer un buen trabajo y diferenciarse.
Me preocupaba comprar el curso y después descubrir que eran solamente unos videos cortos. La cantidad de clases y módulos fue mucho más completa de lo que esperaba.
No quería gastar una fortuna en una academia sin saber primero si realmente me gustaba este rubro. Para mí fue una manera mucho más accesible de empezar.
Mi problema no era aprender una técnica aislada. Ya había visto videos. Lo que necesitaba era saber cómo ordenar todo para poder empezar a ofrecer el servicio.
Pensaba que para arrancar necesitaba tener todo perfecto. Local, camilla, decoración, productos... Después entendí que podía empezar de forma mucho más simple.
Soy mamá y mis horarios cambian constantemente. Por eso una capacitación con horarios fijos no me servía. Poder estudiar cuando tengo tiempo fue un punto enorme para mí.
Me daba miedo terminar el curso y quedarme pensando “bueno, ¿y ahora qué cobro?”. La parte de negocio fue una de las que más me interesó justamente por eso.
Yo pensaba que para trabajar de esto necesitaba tener años de experiencia. Ahora entiendo que la experiencia se construye practicando y empezando de manera responsable.
Había comprado cursos baratos anteriormente y esperaba encontrar algo parecido. Esta vez me gustó que hubiera un recorrido completo y no solamente una técnica explicada por arriba.
Lo que más me costaba era pasar de “me gusta hacer cejas” a “puedo cobrar por hacerlo”. Sentía que me faltaba seguridad. Tener un método ordenado me ayudó muchísimo.
No quería depender de otra persona para tener un ingreso extra. Me gustó la idea de aprender un oficio que puedo hacer desde mi casa y organizar según mis horarios.
Al principio pensé que por ser online no iba a ser tan completo. Después vi que justamente podía repetir las partes que me costaban hasta entenderlas.
Mi miedo era gastar en productos y después no saber usarlos correctamente. Preferí aprender primero y comprar de manera más consciente.
Ya tenía trabajo, pero necesitaba algo paralelo porque mi sueldo no siempre me alcanzaba. No estaba buscando dejar todo, sino sumar otra entrada.
Pensaba que para aprender bien tenía que pagar una academia carísima. Me sorprendió encontrar una opción que podía hacer desde casa y sin comprometerme con meses de cursada.
Lo que más me preocupaba era hacer algo incorrectamente y lastimar a una clienta. Aprender sobre el procedimiento y qué tener en cuenta antes de trabajar me dio mucha más tranquilidad.
Yo soy de las que necesita repetir varias veces las explicaciones. Poder volver a las clases fue mucho mejor para mí que tener que aprender todo de memoria en una sola clase.
No buscaba hacerme rica de un día para el otro. Quería aprender algo que pudiera empezar a ofrecer de a poco y que eventualmente me ayudara con mis gastos.
La diferencia para mí fue que no se trataba solamente de mirar cómo se hace. También necesitaba entender cómo empezar a cobrar y convertir esa habilidad en un servicio.
Resultados individuales. No garantizamos ingresos ni cantidad de clientas.
Garantía de verdad, sin vueltas
Entrá a las dos formaciones, mirá las clases y probá la primera técnica con una modelo. Si en los primeros 7 días sentís que no es para vos, escribís un mail y te devolvemos el 100%, sin vueltas.
Tus datos viajan cifrados. El cobro lo procesa la pasarela, nosotros no vemos tu tarjeta.
Podés seguir haciendo media mirada y ver cómo tu clienta anota el número de otra. O aprender las dos técnicas, saber cuándo no hacerlas y poner un precio que puedas sostener. Las que hoy tienen la agenda llena estuvieron acá.
Quiero las dos formaciones — 19.990 →Producto digital: +40 clases en video. No se envía ningún producto físico ni insumos de trabajo. El certificado acredita la formación realizada y no constituye matrícula habilitante. Los resultados dependen de la práctica de cada persona.
Sofía M. acaba de llevarse De cero a pro
hace 7 minutos · Córdoba, Córdoba